Audiencia SAR el Príncipe de Asturias
Señor:
En nombre del Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España quiero agradecer a Vuestra Alteza el honor de esta Audiencia.
Hace unos meses Su Majestad el Rey recibió a la Junta de Gobierno de los Registradores, con ocasión de la entrega del premio Gumersindo de Azcárate a Fernando Henrique Cardoso, en vísperas del ciento cincuenta aniversario de la Ley Hipotecaria.
Hoy, cuando los Registradores ya hemos iniciado la conmemoración del sesquicentenario de nuestra Ley fundacional, el Heredero de la Corona recibe a la Promoción más reciente de registradores, que se han preparado con esfuerzo y han sido seleccionados con rigor, para continuar la tarea de quienes desde hace ciento cincuenta años trabajan al servicio de la seguridad jurídica y de los derechos de los españoles.
La Ley de 1861 estableció que en cada partido judicial habría un registro y a su frente un registrador, dando origen a un cuerpo de servidores públicos que perdura desde entonces.
Los registradores que hoy han venido a cumplimentar a Vuestra Alteza van a hacerse cargo de unos registros dotados de los últimos avances técnicos, con acceso telemático a los datos registrales, capaces de atender las demandas del público con la rapidez que requiere el dinamismo del mundo global en que vivimos.
Pero esta puesta al día constante en medios, organización y procedimientos no nos ha separado de los principios y objetivos para los que fuimos creados: seguridad jurídica en el tráfico inmobiliario y mercantil, profesionalidad, elección por mérito y capacidad, unidad de mercado, fomento del crédito y prevención de litigios.
Se trata, Señor, de un sistema de registro que es compartido en todo el ámbito iberoamericano.
Sabemos de Vuestro interés por la Comunidad Iberoamericana y por fortalecer los vínculos entre las naciones que la integran. En este sentido queremos informaros que hace años que los Registradores españoles colaboramos estrecha e intensamente con nuestros colegas del otro lado del Atlántico, al igual que lo hacemos en el ámbito europeo.
La Ley de 1861 es un fruto tardío de la Constitución de Cádiz, y al igual que ella ha tenido una gran influencia en el mundo en español. La conmemoración de la Ley Hipotecaria va a preceder a la del bicentenario de la Constitución del 12, la de la "reunión de todos los españoles de ambos hemisferios". Los registradores pretendemos culminar los actos de esta conmemoración en Cádiz, con un encuentro en el que vamos a tener muy presente la realidad iberoamericana.
Aspiramos a que la Comunidad Iberoamericana sea en plenitud una comunidad también de Derecho. Las raíces comunes de nuestros sistemas jurídicos lo permiten y los intereses y relaciones cruzadas lo alientan.
Con Vuestros viajes continuos a América ayudáis a fortalecer esta Comunidad que a todos nos importa e interesa y que ha tenido en la Corona su principal impulso. Los Registradores españoles también estamos comprometidos con ese proyecto.
Señor, valoramos de forma muy especial que hayáis querido recibir a la Promoción de 2010 y Os expresamos, junto con nuestra gratitud, nuestro reconocimiento y lealtad.
Señor.
